“Que no los engañen, que no los manipulen. Una vida se cancela, se termina, no se interrumpe, y una vida debe protegerse independientemente de cómo venga”, remarcó
Lianna
aseguró que su caso es prueba de que “en las peores circunstancias, frente a
todos los males que pueda enfrentar una niña ultrajada y sin el total respaldo
de mis padres, se haya abierto camino no sólo para mi, sino para mi compañera
de vida, mi hija, aquella que hoy es el faro de vida que me marca el día
a día”..
QUITO, 25
Nov. 13 / 06:02 am (ACI/EWTN Noticias).- La activista
pro vidaLianna Rebolledo
compartió recientemente su testimonio ante 1 200 jóvenes en Quito (Ecuador).
Tras quedar embarazada producto de una violación sufrida a los 12 años, fue
presionada para someterse a un aborto, pero ella optó por
salvar la vida de su hija.
Invitada
por la plataforma Jóvenes Libres de Ecuador a compartir su testimonio con los
jóvenes, en el Teatro 24 de mayo, Lianna Rebolledo, hoy de 34 años, recordó que
“mi niñez la pasé entre la violencia y el alcoholismo”.
“Fui
violada a los 12 años y quedé embarazada. Aunque los médicos me decían: aborta,
no arruines tú vida, después de oír el corazón de mi bebé, decidí que debía
vivir”, dijo.
Lianna
aseguró que con su decisión “dos vidas fueron salvadas, yo salvé la vida de mi
hija y ella la mía”.
Antes de
ser abandonada por su padre, recordó, su madre la llevó junto a sus hermanos a
Estados Unidos en busca de mejores ingresos para darles bienestar.
Precisamente
en Los Ángeles, estado de California (Estados Unidos), fue violada por dos sujetos
que la dejaron inconsciente.
La líder
pro vida señaló que “herida física y moralmente a esa edad, no entiendes por
qué los médicos me recomendaban que abortara, que mi vida estaba
arruinada, que de cualquier manera el producto no se iba a lograr”.
“Una niña
de 12 años escucha esas palabras y no entiendes qué es el producto, por qué no
se va a lograr y por qué te pasó a ti”, dijo.
Sin
embargo, recordó, “cuando me dijeron que al bebé que llevaba en el vientre ya
le latía el corazón, me aferre a mi vida y que ella viviera”.
Su hija
actualmente tiene 22 años, y pronto culminará sus estudios en una universidad
en Los Ángeles.
“Hasta
hoy, ella no me recuerda a nadie, mi hija no tiene nada que ver con lo que pasó
esa noche”, aseguró, pues “ella es un ser independiente con el mismo derecho
que cualquier otro ser humano”.
Lianna
aseguró que su hija “no es de segunda categoría por haber nacido en esas
circunstancias y con todo lo difícil que fue”.
“Si yo
tuviera que pasar lo mismo para tenerla a ella y todo el amor que me ha dado,
yo lo volvería a vivir”, aseguró.
La líder
pro vida exhortó a los 1 200 jóvenes ecuatorianos que presenciaban su
testimonio a que “bajo ninguna circunstancia debemos acabar con la vida de un
ser humano. Independientemente de cómo viene al mundo, tiene un propósito de
vida y tiene el mismo derecho que cualquier otra persona”.

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